Cada dos por tres me llega el mismo mensaje: "Maribel, ¿a qué resolución te paso la foto?". Y mi respuesta siempre empieza con otra pregunta: ¿para dónde? Porque no existe la resolución correcta. Existe la que pide LinkedIn, la que pide el departamento de RRHH para el CV, la que aguanta una solapa impresa y la que pesa poco para una firma de email. La misma foto base se comporta distinto según dónde aterrice.
Esto no va de teoría fotográfica —de qué hace técnicamente buena una imagen ya hablé en la guía de la foto de perfil profesional—. Esto es la chuleta que abres cuando ya tienes el retrato y solo necesitas saber a qué tamaño exportarlo para cada sitio.

Píxeles, no DPI (el malentendido de siempre)
Cuando alguien me dice "la quiero a 300 DPI" para subirla a la web, sé que vamos a tener una conversación. En pantalla el DPI no significa nada: lo único que cuenta son los píxeles totales. Una foto de 1600×2000 px tiene 3,2 millones de píxeles y se ve igual de nítida tanto si el archivo dice 72 DPI como si dice 300.
El DPI solo entra en juego cuando algo se va a imprimir. Ahí sí: 300 puntos por pulgada es el estándar de calidad, y de ahí salen los tamaños físicos que verás más abajo en la tabla. Pero para todo lo que vive en una pantalla, olvídate del DPI y mira los píxeles.
Qué foto base tienes para empezar
Los retratos que genera MaribelServer.ai salen en vertical 4:5, normalmente entre 1280×1600 px y 1600×2000 px según el estilo. Esa es tu materia prima. La regla de oro la repito hasta cansarme: recortas desde el original, no redimensionas ni regeneras. Recortar conserva los píxeles; reducir y volver a tocar los va tirando a la basura.
La tabla: qué pide cada plataforma
Esta es la referencia que uso yo. Tamaños recomendados (no mínimos: si puedes dar el recomendado, mejor), formato del recorte y notas para que la cara se lea bien donde se va a ver.
| Plataforma / uso | Tamaño recomendado | Formato recorte | Archivo | Nota de encuadre |
|---|---|---|---|---|
| 800×800 px (mín. 400×400) | Cuadrado 1:1 | JPG/PNG · <8 MB | Cara al 60-70% del encuadre | |
| CV digital | 800×1000 px | Vertical 4:5 o 3:4 | JPG | De hombros a un palmo sobre la cabeza |
| CV impreso (4×5 cm) | 472×590 px @300 DPI | Vertical 4:5 | JPG/PNG | Menos apretado que LinkedIn |
| Web corporativa / equipo | 800×1000 px (2x retina) | Vertical 4:5 | JPG o WebP | Recorte idéntico para todo el equipo |
| Twitter / X | 800×800 px (mín. 400×400) | Cuadrado 1:1 | JPG/PNG · <2 MB | Muy apretado: se ve en círculo de ~40 px |
| Instagram (perfil) | 800×800 px (mín. 320×320) | Cuadrado 1:1 | JPG | Apretado, solo cara y hombros |
| Slack / Teams | 512×512 px (mín. 200×200) | Cuadrado 1:1 | JPG/PNG | Círculo pequeño: prioriza la cara |
| Firma de email | 200×200 px | Cuadrado o círculo | PNG (círculo) / JPG · <50 KB | Que no engorde cada correo |
| Solapa de libro (digital) | 1200×1500 px | Vertical 4:5 o 3:4 | JPG alta calidad | Web editorial, dossier de autor |
| Solapa impresa (8×10 cm) | 945×1181 px @300 DPI | Vertical 4:5 | TIFF/PNG | La foto base aguanta este tamaño |
| Prensa impresa grande | 3000×4000 px o más | Según medio | TIFF/RAW | Aquí la IA se queda corta (ver abajo) |
Si tu caso es LinkedIn, tienes la versión larga —encuadre, fondo, qué transmite cada opción— en la foto para LinkedIn. Para el currículum, lo mismo en la foto de CV, donde entro en el detalle de digital frente a impreso.
Tres reglas al recortar
La tabla te da los números; estas tres cosas son las que evitan que el recorte salga mal.
Parte siempre del original completo
No recortes sobre una versión ya reducida que tienes en el escritorio de hace tres meses. Abre el archivo original de 1600×2000 y recorta desde ahí. Reducir y volver a recortar acumula pérdida, y se nota justo donde más duele: en la textura de la piel.
Deja más aire bajo la barbilla que sobre la cabeza
Cuando paso un retrato vertical a cuadrado para un avatar, el error típico es centrar la cara matemáticamente. Queda raro. Lo natural es subir un poco la cara: que haya algo más de espacio bajo la barbilla que por encima del pelo. El ojo lo lee como "bien compuesto" sin saber por qué.
Exporta ya al tamaño final
No subas un archivo de 2000×2500 a un avatar de 200×200 pensando que la plataforma "ya lo ajustará". Lo ajustará, sí, pero con un algoritmo de compresión agresivo que te deja la cara emborronada. Recorta y exporta al tamaño que toca (o al doble, para pantallas retina) antes de subir.
JPG, PNG o WebP
- JPG es tu opción por defecto para fotos. A calidad 85-90 la pérdida es invisible; por debajo de 70 empiezan a aparecer bloques feos en las zonas de piel. Para casi todo: JPG calidad 85.
- PNG solo cuando necesitas transparencia (un avatar circular sobre fondo de color, un logo) o material de imprenta sin pérdida. Pesa entre tres y cinco veces más que el JPG equivalente, así que no lo uses "por si acaso".
- WebP comprime mejor que JPG con la misma calidad. Si tu web o la plataforma lo aceptan, es la opción más eficiente. Para web corporativa lo recomiendo sin dudar.
Mi sistema: un original, una carpeta por destino
Después de veinte años entregando fotos, lo que mejor funciona es lo más aburrido:
- Guarda el original que te entrega MaribelServer.ai (4:5, 1600×2000) en una carpeta clara: "Retrato profesional 2026 — original".
- Cuando necesites subirlo a algún sitio, abres ese original, recortas al tamaño de la tabla y exportas con nombre descriptivo: retrato-linkedin-800x800.jpg.
- Una subcarpeta por plataforma con sus recortes. Cuando dentro de un año renueves el retrato, repites el proceso con la imagen nueva y listo.
Así nunca arrastras pérdida acumulada y siempre tienes la versión óptima a mano. Si gestionas varias personas —el caso típico de empresa—, la misma lógica multiplicada: ese encuadre consistente para todo el equipo lo explico en la foto de equipo de empresa.
Cuándo la resolución no te va a llegar
Soy honesta con esto porque es importante. Si tu foto va a acabar en prensa impresa a tamaño grande, una valla, una doble página de revista o una exposición, la resolución que da hoy cualquier generador de IA —MaribelServer.ai incluido— se queda corta. Un periódico serio te puede pedir 3000×4000 px; una revista, bastante más. Eso solo lo entrega una sesión presencial con cámara profesional sacando archivos RAW de 40 megapíxeles para arriba.
Dicho lo cual: para el 95% restante —LinkedIn, CV, web de empresa, redes, firma de email, Slack, solapa digital, dossier de autor online— la foto base cumple de sobra. La inmensa mayoría de la gente nunca toca el límite donde la resolución empieza a ser un problema.
